El proyecto SHARE

DESARROLLO DE ESTRATEGIAS DE SEGURIDAD ALIMENTARIA E HIDRICA PARA LA REACTIVACIÓN ECONÓMICA DE COMUNIDADES RURALES DEL CAUCA, MEDIANTE TRANSFERENCIA DE TECNOLOGÍAS Y CONOCIMIENTOS PARA LA INNOVACIÓN COMO MEDIDA DE ATENCIÓN A LA EMERGENCIA COVID-19-SHARE Cauca.
 

Uno de los desafíos más importantes frente a las problemáticas derivadas de la pandemia COVID19, está relacionada con la disponibilidad de alimentos y de agua de buena calidad. Esta demanda por la seguridad alimentaria e hídrica (SA-SH), en un contexto donde el ser humano interviene los recursos naturales de manera poco planificada e insostenible, determina una trayectoria de transformación sistémica del territorio hacia procesos de inequidad, hambre y pobreza. 

 

En Colombia, el incremento de la presión sobre el agua y el suelo deriva de actividades productivas como la agricultura, ganadería y la minería, especialmente concentradas en la zona andina donde se localizan las principales fuentes abastecedoras de agua para las comunidades locales. Así mismo, la agricultura en la región presenta sistemas poco tecnificados e intensivos en el consumo de recursos naturales, los cuales no se articulan a la cadena de suministros ni dinamizan las economías locales, conduciendo a un estancamiento productivo que deriva en afectaciones sobre el bienestar de las comunidades locales y dependencia de los modelos subsidiarios del estado.

 

En este contexto, el proyecto SHARE reconoce la complejidad de la problemática expuesta para generar estrategias de SA-SH que impulsen las economías locales a partir de la diversificación ambiental que se sustenta en la implementación de sistemas alimentarios sostenibles. Con este propósito, el primer componente está orientado a la construcción de un modelo Integral de gestión sostenible para los sistemas alimentarios, que articule los Conocimientos/Saberes en torno a las dinámicas de producción orgánica, limpia y diversificada, la articulación productiva en cadenas de valor, los actores públicos y privados involucrados la SA-SH a diferentes escalas.

 

El segundo componente aborda la necesidad de generar procesos productivos agroecológicos mediante la implementación de pilotos productivos en los municipios priorizados, de modo que se pueda contar con experiencias productivas eficientes en el uso del agua y mantenimiento de suelos, que proporcionen alimentos con alto valor nutritivo, generen bienestar e ingresos a las comunidades locales, así como, que se conviertan en centros de practica y aprendizaje. 


Finalmente, el tercer componente se propone como un proceso de aprendizaje y construcción conjunta para fortalecer los procesos de gobernanza y capacidad de respuesta ante escenarios de crisis, que recupere los saberes en torno a las practicas productivas sostenibles, sistematice los relatos de la memoria afectiva del territorio para poner en valor la relación con los alimentos y el agua, así como permitir la co-construcción de escenarios de hábitos y estilo de vida saludables propios, centrados en el cuidado mutuo y del territorio. De igual manera, redescubrir y aprehender las acciones comunitarias y colectivas que tradicionalmente se han desarrollado en los territorios y han permitido enfrentar retos como la variabilidad y cambio climático y en el contexto actual, es decir bajo las limitaciones de la pandemia.